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¡Qué orgulloso está uno de su nueva cocina cuando acaban de instalarla y se ve tan bonita y reluciente! El deseo es que siempre esté de esa manera y que esa belleza del primer día continúe intacta todo el tiempo que sea posible. Por eso este post sobre cómo limpiar puertas de madera de grasa os vendrá de maravilla si habéis optado por muebles de cocina de madera como los que ofrecemos

Pero, con frecuencia, esa ansia por ver la cocina bonita es lo que acaba deteriorándola pues, para mantenerla brillante, limpiamos las puertas de cocina con limpiadores muy fuertes que se llevan toda la grasa, pero también el brillo del mueble.

Si quieres ver tus muebles de cocina totalmente relucientes y sin grasa, pero impecables como el primer día, te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a conseguirlo.

Los cuatro productos clave para la limpieza de tu cocina:

  1. Limpiador jabonoso para madera

  2. El vinagre blanco

  3. El bicarbonato de sodio

  4. Paños de microfibra

Te contamos el por qué cada uno de ellos y aquello que necesites saber para una mejor limpieza:

1) Limpiador jabonoso para madera. Si los muebles de tu cocina son de madera no deberías de usar otra cosa que no fuera este tipo de limpiadores específicos. Deberían de ser suficientes para eliminar toda la grasa, pero si no es así, prueba alguno de los remedios que damos para otro tipo de superficies. Hazlo siempre en una zona que no se vea demasiado, como la cara interna de la puerta, por si dañara el material.

2) El vinagre blanco. Además de ser un gran limpiador es un perfecto desinfectante y contrariamente a lo que se cree, no deja olor. Solo tienes que echar un par de vasos de este producto de limpieza en un cubo con agua templada y usar una esponja para limpiar. Usa esto para limpiar también el interior de tu nevera y estará siempre higienizada.

3) El bicarbonato de sodio. Tiene un efecto ligeramente abrasivo, no lo uses con superficies delicadas. Pero es bueno para las manchas de grasa que no quieren salir y que se resisten a todo. Las espolvoreas con el bicarbonato, dejas que actúe unos segundos y pasas una esponja con agua templada o con agua con vinagre blanco. La grasa se soltará como por arte de magia y las puertas de la cocina quedarán perfectas.

4) Paños de microfibra. Ya hemos visto que las esponjas no abrasivas son lo mejor para limpiar los muebles de cocina, pero una vez que la esponja ha hecho su trabajo hay que secarlos y eliminar todas las huellas y no hay nada mejor para eso que los paños de microfibra. Dejarán tu cocina perfecta, reluciente y sin huellas.