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Uno de los principales problemas que nos encontramos en los apartamentos sin trastero es saber dónde guardar la ropa de otras temporadas. El espacio siempre es justo y hay que saber aprovecharlo al máximo para conseguir que todo encaje. Estos son algunos consejos para guardar la ropa fuera de temporada y para encontrar espacio para la ropa que no vas a usar en varios meses.

  • Aprovecha el espacio de tus pasillos anchos: Por su distribución, hay apartamentos que disponen de amplios pasillos en los que no resultaría complicado colocar armarios con puertas correderas a medida. Estos armarios a medida quedarían perfectamente disimulados y serían un lugar extra de almacenamiento muy útil. Dado que son a medida, pueden tener anchos especiales para adaptarse al espacio disponible.
  • El espacio menos accesible de los armarios empotrados: Cuando se diseña el interior de los armarios empotrados se pueden dejar las zonas menos accesibles, como la parte superior, la inferior o las esquinas profundas, para el almacenaje de ropa de otras temporadas. Dado que son zonas incómodas para usar a diario, resultan perfectas para este fin ya que solo se cambia la ropa de temporada dos veces al año. Si se tiene esto en cuenta en el momento del diseño se puede adaptar este espacio según las necesidades de cada familia.
  • El espacio de debajo de las camas es esencial: Las camas con canapé con espacio para almacenamiento son perfectas para guardar las mantas, edredones y sábanas de invierno que tanto ocupan. También se puede guardar toda la ropa de cama de verano cuando esta ya no es necesaria. Si no se dispone de canapé pero hay espacio debajo de la cama, hay que aprovecharlo con cajas o con cajones que se puedan acoplar para guardar todo este material.
  • Muebles con dobles funciones: Los bancos al pie de la cama, los puffs o los sofás con zonas de almacenamiento son perfectos para guardar pequeñas cosas como mantas para el sofá, foulares o fundas de cojines de una temporada para la otra. De este modo, el espacio que ocupa el mueble tiene además una doble función y todo se aprovecha para que cada cosa tenga su lugar y sea mucho más fácil organizarse de una temporada para la otra.

¿Cómo guardar la ropa para que abulte lo menos posible?

Además de tener espacios para guardar la ropa de otras temporadas es importante saber guardarla de forma que abulte lo menos posible pero, a la vez, se mantenga en perfecto estado. Estos son algunos de los trucos más efectivos.

  • Las bolsas al vacío: Es uno de los trucos más socorridos para  guardar la ropa de otras temporadas. Se mete en el interior de bolsas específicamente diseñadas para eso y, usando una aspiradora casera, se extrae en aire. De esta manera, se pierde una gran parte del volumen y se pueden guardar varias bolsas de ropa en el espacio en el que inicialmente solo cabía una.
  • Las bolsas de tela: No todas las prendas de ropa pueden guardarse al vacío. Los edredones o chaquetones con relleno de plumas, por ejemplo, no es nada recomendable someterlos a este método ya que las plumas se rompen y dejarán de calentar tal y como lo hacían. Tampoco se debe de guardar al vacío la ropa muy delicada, ya que se arrugará mucho y, tal vez, no seamos capaces de plancharla de nuevo correctamente. Las bolsas de tela son adecuadas para guardar toda la ropa que no va al vacío ya que son transpirables, respetan la ropa y, a la vez, la protegen del polvo.
  • Los mejores trucos para doblar la ropa: No es fácil describir cómo doblar la ropa para que ocupe menos, pero en Internet puedes encontrar muchos tutoriales, incluso vídeos, en los que te cuentan paso a paso como doblar los diferentes tipos de prenda para que ocupen menos en una bolsa, en un cajón o en un estante de un armario. Vale la pena tomarse la molestia de hacerlo porque tal vez te lleve un poco más de tiempo guardar la ropa, pero vas a conseguir que todo entre en mucho menos espacio.
  • No guardes lo que no vas a usar: Puede parecer un consejo obvio pero muchas personas, al acabar una temporada, guardan toda la ropa independientemente de que la hayan puesto, de que no la hayan usado o de que sepan prácticamente seguro que no va a servirle a sus hijos cuando llegue el momento de quitarla de las bolsas. Si no te has puesto una prenda de ropa en mucho tiempo porque no te sirve o no te gusta lo más inteligente es venderla de segunda mano o donarla y no tenerla ocupando espacio. Lo mismo sucede con la ropa de los niños. Si le quedaba justa la última vez que se la pusiste, ¿de verdad vale la pena guardarla para el próximo año?

Sobre todo, evita apilar la ropa como en la siguiente foto:

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