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Mantener la casa fresca durante el verano puede ser sencillo con el aire acondicionado pero resulta muy caro y además no es demasiado ecológico. Por eso, es bueno conocer pequeños trucos que ayudarán a que el hogar se note más fresco y acogedor durante los meses más cálidos del año y, además, ahorrarás en tu consumo de luz y te sentirás mejor en casa.

8 Trucos para mantener tu casa fresca en verano

#1 Ventila al caer la noche

A veces se cae en el error de querer mantener la casa fresca abriendo todas las ventanas. Pero, si el aire del exterior es cálido, lo único que vamos a conseguir es que el calor entre en casa y aumenten los grados que podemos llegar a tener en el interior.

Al caer la noche es frecuente que refresque ligeramente ya que el sol no está brillando. Es el momento para abrir la ventana y airear. Si madrugas mucho para ir a trabajar, también puedes hacerlo muy temprano, antes de que salga el sol, tras las horas nocturnas.

Dormir con la ventana abierta puede ser buena idea en zonas en las que la temperatura refresque lo suficiente por la noche, aunque puede ser muy necesario el uso de una mosquitera para evitar que los insectos acaban dándose un festín a nuestra costa.

#2 Friega la casa con agua fría

Hazlo a fin de refrescar el ambiente, incluso si tu hogar está ya limpio. Puedes hacerlo a las horas de más calor para conseguir que el ambiente sea más fresco o puedes esperar a la noche para potenciar con la humedad el efecto del frescor tras la caída del sol.

Utiliza productos con aromas cítricos para limpiar, ya que suelen dar una mayor sensación de frescura que los aromas florales, por poner un ejemplo. Así, de una manera muy fácil, se potencian todas las ventajas del fregar el suelo.

#3 Mantén cerradas las cortinas en las horas de sol

Las cortinas son un buen aislante contra los rayos del sol, sobre todo aquellas que nos protegen de los mismos. Acuérdate de mantenerlas cerradas durante las horas de más calor. Siempre que sea posible elige tejidos que permitan pasar la luz pero no el calor para evitar que tu vivienda se vea demasiado oscurecida debido a las cortinas.

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#4 Si vas a salir, cierra también las persianas

Si no vas a estar en casa lo mejor es mantener las persianas cerradas, ya que estas actuarán como aislante con el exterior y evitarán que se concentre el calor en los cristales y entre al interior de la vivienda.

Esto puede hacerse a mayores de las cortinas cerradas que ya hemos mencionado, pues todo junto ofrecerá un mayor aislamiento todavía para el hogar. Al llegar a casa puedes abrir las persianas de las habitaciones en las que estás pero dejar cerradas, por ejemplo, las de los dormitorios para que se mantengan frescos hasta la noche.

#5 Luces LED que no desprenden calor

Las antiguas bombillas pueden desprender mucho calor, sobre todo en habitaciones pequeñas o en lugares en las que hay una gran cantidad de ellas. Sustituir las bombillas tradicionales por luces LED que no desprenden calor no solo ayudarán a que el espacio esté más fresco, sino que además ayudará a ahorrar en el consumo.

Si todavía no te habías decidido a cambiar tus viejas bombillas por LED ahora ya tienes un argumento más para hacerlo.

#6 Fuera los tejidos cálidos de sofás y dormitorios

Las mantas en el sofá están genial para cuando hace frío pero el verano es tiempo de acurrucarse bajo la manta y tenerla en el sofá puede generar calor, así como las que se usan para pie de cama en el dormitorio y que pueden hacer que la cama sea un auténtico horno cuando te acuestas.

Si tu sofá tiene un tejido cálido en su tapicería puedes recubrirlo durante el verano con un foulard fresco y moderno que haga que sea mucho más agradable sentarse a ver la televisión, a leer o a pasar un rato con la familia.

Evita también los edredones en la cama. Aunque los retires al acostarte te darán sensación de calidez y harán que tu descanso pueda perder mucha calidad. Mejor tejidos frescos que ayuden a aumentar la sensación psicológica de frescura.

#7 Refréscate también tú

Cuando llegamos de caminar bajo el sol es posible que nos sintamos acalorados y da igual que la casa esté fresca, nosotros mismos estaremos generando calor. Una manera de mantenerse frescos sin tener que encender el aire acondicionado es tomando alguna bebida fresca que regule nuestra temperatura corporal.

De vez en cuando también están permitidos los helados, un capricho que en verano no solo es saludable, sino incluso puede resultar necesario para evitar la sensación de bochorno que puede llegar a producirse en los momentos de más calor del año.

#8 Escoge el blanco por encima de todo

¡Tanto para paredes como los muebles! Si tienes muebles de madera, nada como pintarlos de blanco para que se vea más luminosa y fresca. Si el sol les da directamente, el blanco lo repele y evitará que se acumule en la vivienda.

Y tú, ¿qué trucos usas para mantener tu casa fresca en verano?