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Nuestro hogar debería de ser el lugar más seguro del mundo para nosotros. Cuando esto no es así y alguien entra a robar puede suponer un verdadero trauma para los que viven en la casa. De repente, sentirán que ya no están seguros en su hogar, ¿y qué pasa si alguien entra cuando están en el interior de su casa?

Una puerta de entrada debe ser más que algo estético, debe ser la parte que nos separe del exterior. La parte que nosotros decidimos si abrir o no al exterior. Y, además, hablando de seguridad, debemos ser nosotros, los dueños de la vivienda, quienes decidan cuándo y quién puede abrirla. No un ladrón ni nadie ajeno a nosotros y a nuestro círculo de allegados.

Por eso, lo mejor es evitar pasar por una situación de este tipo y, para eso, lo más habitual es comprar una puerta de seguridad que ayude a evitar robos y la entrada de personas ajenas. Pero son muchos los modelos y variedades que se encuentran en el mercado, por eso hay que tener claro qué se está comprando y qué es lo que nos ofrece cada tipo de puerta.

Puertas blindadas y puertas acorazadas

Puertas blindadas:

Son las más económicas pero también las menos seguras de las dos. Las puertas blindadas consisten en una estructura de madera reforzada por dos planchas de acero en el interior. Mientras que una puerta corriente podría hundirse por un golpe y atravesarse con relativa facilidad, las puertas blindadas no ya que tienen las planchas que las refuerzan por dentro.

Puertas acorazadas:

Además de tener protegido el interior también tienen un refuerzo en la estructura ya que el marco es también metálico. Además, suele contar con un mayor número de anclajes y tienen medidas de seguridad ante los diferentes métodos utilizados para robar.

Aunque esta es la manera tradicional en la que se conocían las puertas especialmente pensadas para la seguridad del hogar, hoy en día ya no se hace esta diferenciación de manera oficial aunque son términos que están presentes en todas nuestras cabezas y por eso es importante señalarlos.

Hoy todas las puertas antiguamente llamadas blindadas o acondicionadas se conocen como puertas de seguridad y se han pasado a clasificar por su grado de seguridad.

No todas las puertas son iguales

Es importante saber que en el mercado hay cinco grados de protección de seguridad en una puerta y cuántos más tenga, más segura será. Estos grados se alcanzan mediante certificaciones que garantizan diferentes niveles en la seguridad de la puerta.

– Niveles 1 y 2:

En estos niveles están las antiguas puertas blindadas y también algunas acorazadas que no están realizadas con los mejores materiales. Son las puertas más económicas del mercado pero también las menos seguras, de hecho ni se consideran puertas de seguridad. Es cierto que van a evitar que ladrones de poca monta entren en casa, pero no un impedimento para cualquier ladrón con un mínimo de profesionalidad.

– Nivel 3:

Es el nivel mínimo para que una puerta sea considerada de seguridad. Son puertas de calidad y precio medio. Pueden hacer que muchos ladrones semiprofesionales se echen atrás y desistan de entrar en la casa porque no se abren fácilmente. Hacen falta herramientas y, aun así, tienen protección para todos los métodos utilizados habitualmente para entrar en el hogar, como ganzúas o manipulaciones del bombín. Son las más utilizadas para casa porque combinan muy bien seguridad y precio.

– Niveles 4 y 5:

Son los niveles más altos de protección en puertas de seguridad pero también las más caras con mucha diferencia. Son tan buenas que echan para atrás a prácticamente todos los ladrones, incluso los profesionales. Es importante darse cuenta de que aunque muchos cacos no intentarán entrar en la casa porque les dará demasiado trabajo o no tendrán habilidades para hacerlo, los más profesionales siempre pueden ir un paso por delante. Pero pasaremos de estar desprotegidos ante cualquier tipo de ladrón o ante ladrones semiprofesionales a estarlo contra la gran mayoría de delincuentes que operan en nuestro país. Se utilizan en muchas tiendas y las de nivel 5 son las usadas en joyerías.

También cuenta la apariencia

Por supuesto, además de contar la seguridad de la puerta que es lo más importante, también cuenta su apariencia. La puerta además de ser resistente tiene que cumplir con otra función muy importante, que es la de ser la tarjeta de presentación de la casa. Por eso tiene que ser bonita y seguir los estándares de la moda.

En general, las puertas de seguridad siguen las directrices de la moda y podemos encontrar puertas de seguridad en todos los niveles que resultan estéticamente idénticas a cualquier otra puerta de las que podemos encontrar en el mercado, permitiéndonos así mantener una misma linea en todas las puertas del hogar o de un negocio.