Seleccionar página

En lenguaje popular es común denominar como puertas blindadas a todas aquellas que ofrecen una protección extra y mayor seguridad. Sin embargo, es importante conocer que en el mercado existen diferentes tipos de puertas de seguridad. Las más comunes son las puertas blindadas y las puertas acorazadas y es bueno conocer sus diferencias.

¿Qué es una puerta blindada?

Una puerta blindada es una puerta de madera, como cualquier otra puerta de entrada de vivienda, pero que cuenta con ciertos refuerzos de hierro.

Puerta BlindadaEn los mejores casos, son puertas de madera con un recubrimiento de hierro y cuyos marcos son de madera. El término “blindada” hace pensar en que cuenta con la máxima seguridad, pero lo cierto es que hace referencia tan solo a esos refuerzos añadidos.

Los bombillos de la cerradura no tienen especial resistencia y pueden ser abiertos con una ganzúa o rompiéndolos. Por tanto, estamos ante puertas que no son especialmente seguras. Si bien son algo más fuertes que las puertas convencionales, no ofrecen mucha protección ante el robo ya que la mayoría de los ladrones saben lidiar con ellas sin dificultad.

Son puertas económicas, poco más caras que las convencionales. Este es el motivo por el que muchas personas las adquieren. Sin embargo, deben de tener claro el nivel de seguridad que ofrecen, que no es muy alto.

El nivel de seguridad de una puerta se mide en una escala del uno al cinco siendo la cinco la más segura. La mayoría de las puertas blindadas son de nivel uno o dos.

¿Qué es una puerta acorazada?

Al contrario que la puerta blindada, con estructura de madera y refuerzo metálico, la estructura tanto de las puertas como de los marcos en una puerta acorazada es de acero y está recubierta de madera para darle un acabado bonito.

Puertas AcorazadasSon puertas muy resistentes, pero que además cuentan con bombillos especiales que son mucho más complicados de forzar. Estas puertas se pueden encontrar entre los niveles tres y cinco de seguridad dependiendo de la calidad de las mismas y de aspectos como la calidad del marco y lo bien anclado que se encuentre a las paredes, la fortaleza de las bisagras o la calidad del cilindro y sus llaves.

En definitiva, son puertas mucho más seguras ya que incluso aquellas de nivel tres, las más básicas entre las acorazadas, protegen de forma efectiva contra ladrones que no son profesionales y que no están especializados en este tipo de puertas.